15 de Abril, fecha de infausto recuerdo para mi, no siempre será sinónimo de tristeza.
Hacía ya más de una década que no coincidía con Bieito Romero y sabía que merecería la pena. Luar Na Lubre es ya de esos grupos con tal solvencia, que es prácticamente inconcebible la decepción. De nuevo, a doscientos metros de mi casa, el coqueto auditorio del Centro cultural Medina Elvira me regala una nueva pieza para mi particular puzzle.
Tras su nuevo trabajo llamado “Solsticio”, reparten piezas de ya un importante calado entre los seguidores de la música gallega (celta, según se mire y dependiendo del estado de ebriedad de los contertulios).
Un grupo de músicos compacto como pocos. Bieito de alguna forma lidera el proyecto pero sabe rodearse de excelentes músicos que dan forma a su ya dilatada carrera compositiva.
Una sección de cuerdas amparada por el señor Xulio Varela al bouzuki, si además es acompañada por la acústica de Pedro Varelo da para mucho. Si a esa sección rítmica les dan cuerpo dos percusionistas como Patxi Bermúdez al bodhran y Xavier Ferreiro que los complementa con los efectos propios de la técnica, pues miel sobre hojuelas.
Las flautas (habidas y por haber) están a cargo de Xan Cerqueiro; cubiertas y bien cubiertas, con gusto, destreza y buen criterio. Eduardo Coma, se encarga del violín sin más contemplaciones que las que el susodicho nos quiera dar, que no son pocas, por supuesto a la altura de este ilustre grupo. Y la, para mi hasta ahora desconocida, Sara Louraço Vidal, portuguesa de pro, o al menos así me lo pareció, que cumple perfectamente con las tímbricas vocales que durante mas de una década ha dejado Rosa Cedrón.
Todo tan compacto como delicioso. Gracias al saber de un grupo de personas llenas de energía positiva que aportan lo que algunos necesitamos para olvidarnos de que, no todo en este mundo tiene tintes político/económicos. Cosas en las que, mientras algunos colgados como yo existamos, seguirán siendo lo que mueve el espíritu que monitoriza la vida de los que creemos que aun el ser humano puede ser “maravilloso”, y yo, como siempre que pueda, estaré allí para contarlo.
Gracias Luar Na Lubre. Que la salud y la justicia os sigan acompañando.
















Han comentado